y una moneda queda
En el acto
8 sepDía nùmero dos y tres
Bogotá arde y mientras tanto se está cargando con gabán, cámara e impresiones fotográficas con tinta fresca. Se piensa en un recorrido largo entre calles estruendosas, con un número aproximado de cincuenta fotos. Se termina con un recorrido de cuatro calles y seis fotos, lugares absurdamente referenciados (cerca a la clínica marly). La causa tan humana y desalentadora es el miedo. Miedo a un atraco.

Las próximas treinta y dos horas son intensas, luego de estar en la “sesión fotográfica callejera”, son de marchas por the place. Vueltas y vuelta, que mas se asemejan a un animal dentro de jaula. Los minutos dieron paso a una elección, mientras que cada ficha de domino pues había una caída . Finalmente entre el insomnio y un cafeinabulismo se decide por las líneas.
Quedan pocas horas para la entrega, con agilidad y furia se pasan de simples ideas a simples acciones. Todo era desalentador, tanto que se llego al santiamén de decepción, a una rendición casi total ante las armas. Pero se había echado carbón y todo se chamuscaba alrededor. Las obras se debían fulminar ante un fuego amigo, debían entregarse y dejarse llevar por la suerte.
La creación
8 agoPreámbulo – día número uno.
Hay algo en contra y a favor, el tiempo. En contra, pues me tiene ahorcando la hora de entrega de la convocatoria, entonces debo correr. Pero es ese correr que está a mi favor, luego fluyen mejor las ideas, la adrenalina y conjuntas con el insomnio, hacen realizar cosas que no revisas, ni mides las consecuencias. Aunque luego te arrepientes o bien alguien hace caer de cuenta de tu barbaridad. Escuche a Pirate jane – nina simone en: http://www.youtube.com/watch?v=TCcKBc4gwAQ
Primer Acto
Esta listo la propuesta number one y cuando escribo listo es que se tiene una idea no plas
mada y unos cuantos corotos que parecen mas a pared de investigador criminal. Cómo no será eso, si cuando se crea (sea artista, del arte, o chef) se tiene algo que se desea que atiendan, pero que no se va a comprender, al igual que un investigador de alma.
Para la propuesta number two hay indecisión. Si bien, me voy por el camino fácil y limpio, una fotografía (me rasca la palma de la mano derecha, ¿problemas o dinero?) o tomo la trocha y se realiza algo nuevo, que es similar a la propuesta number one, pero mas arte pop. MIERCOLES!!! si es pop, es plagio, mayor el riesgo pa´ no ser elegido, pues como “todos hacen pop”.
Han pasado minutos caminando en círculos en the place, pensando acerca de la convocatoria, en el EGO (por fin la palma de la mano dejo de rascar). No hace más de un día que hable con mi querida vieja sobre el EGO en el arte, pues ella temía participar ante artistas que han expuesto en Berlín, París, Vietnam – y uno que no ha salido de la rivera cundiboyasense – decía. La alenté al riesgo. Aunque la verdad yo también temo, pero lo que me ha enseñado la profesión es que así se sienta o no se sepa no lo demuestres. Nada sirven dos miedosos.
En definitiva, se vive de lo que se teme. El hombre no solo vive de lo que se hace, sino también de los resultados. Entrado el amanecer seguiré.
Fin del primer acto.
Conversación y pensamientos. Pensamientos y conversación.
27 abrJuana: Son dos cosas diferentes lo que ella ha dicho. Eso escuche. Si creía que tanta historia en su vida tenia mucho de imaginario.
La 13 mantenía el aire taciturno al caer la tarde. Los empujones de calles estrechas, con vendedores de ambulantes en la calle similar a tienda turca. Transeúntes en olas de ganado que chocaban unos con otros. Había algo que mantenía ocupada la mente. El horizonte. El cielo, destellaba un color azulado de nubes difuminadas entre el color rojo griseado.
Juana: Noto que saliste cansado. Con otra cara. ¿Ves?, debes comer algo. Aseguro que si lo haces. Ayudará a que ese estado cambie.
Fabián: Lo tomare en cuenta – El celular comienza a vibrar, aparecen varias llamadas perdidas. Alrededor de cuatro – Te diré algo, si te llaman cinco minutos luego del horario acordado. Digamos, seis y media. ¡Cuelga!. Ellos pueden trabajar sin ti. Es mejor enseñarles, desesperarlos.
Juana: Quizás me necesiten. Si me llaman contestare.
Fabián: Está en rojo. Pasemos.
Juana: Lo dices porque te llamaron. Acaso, ¿te sientes así? Es Helena, ¿verdad?
Silencio
Fabián: Tengo un modo de trabajar distinto. No me gusta que me estén respirando en la nuca – respiro profundo – Sé que hare dos cosas, no ir a la cita y tomar un par de cervezas.
Juana: Muy bien, toma las cervezas. Pero come algo. Eso ayudará. Me preocupa verte así. Últimamente has estado distinto. Eso se nota.
Fabián: Quizás, quizás. Qué harás con la USB, ¿la utilizaras?, recuerda que no estaré. – Una ráfaga visual a puteadero de la 13 cerca al hospital Marly. Esta cerrado. Solo hombres con corbata en la entrada.
Juana: Necesito la USB, ve al parque. Espérame. Mejor, ve a la cita, no durara mucho y luego te vas.
Fabián: De acuerdo Juana. Igual, no estoy con fuerzas para andar media hora con rodeos. De acuerdo.
El número timbra varias veces, faltan 15 minutos para la cita. – Mierda, todo fue al piso. No contesta y debo ir a saludar-. Ya estiró la mano hace cinco minutos con la señal de “venga, venga”. Se le seguirá el juego. Molestia.
Fabián: Entonces, ¿como va todo Antonio?
Antonio: Ahí va. Esperando un parcial que no estudie.
Fabián: Y, en las demás materias, ¿ya realizaron parciales? – El celular marca 6:50 pm.
Antonio: Si, mas o menos. Podía sacar mejores, sino me emborrachara. Por ahí, tengo un trabajo de cartas creativo. Llamare a una muchacha, mañana, para que me ayude.
Fabián: veo – Nada cambia.
Antonio: ¿Qué hay de mujeres?, con alguna ¿está saliendo?
Fabián: Ninguna me gusta. Ninguna – Pero que piensa, qué preguntas, qué boludo
Antonio: ¿Ve esa vieja?, así debe buscarla.
Fabián: Se ve un trasero. Se mirar luego al horizonte. La noche – De pronto. ¿Alo?. Si, ya nos vemos Helena. En la rotonda. Estoy en la reja.
Antonio: ¿Está ganando dinero, en las prácticas o un subsidio?
Fabián: No, en clínica solo una persona tiene sueldo- Ya me lo pregunto antes, porque siempre lo mismo.
Antonio: ¿Y quien?
Fabián: Marco
Antonio: ¿Marco? – risas. -Marco y usted son iguales. Solo porque…, porque marco no se viste raro. Normal.
Fabián: ¿parecernos?, ¿en qué? – Lo que faltaba. Lo que más necesito en la noche. Imbécil.
Antonio: Son iguales, les gusta los museos y esas cosas. Por cierto fui a ver bodies. ¿Ya lo vio?
Fabián: No, no lo he visto y no iré – Quiero golpearlo.
Antonio: Yo fui. Y FUI SOLO.
Fabián: ¿Debo aplaudirte? – Debo irme. Ya es hora. Son las siete.






